4 / agosto
Mallas de refuerzo para evitar la erosión en taludes

Los taludes o laderas son construcciones que generalmente ocasionas problemas de estabilidad como por ejemplo erosiones, deslizamientos de tierra, disgregación de las rocas e incluso como peor situación su hundimiento. En este sentido cabe distinguir entre un talud natural y otro artificial. En el primer caso, éste tipo de estructuras suelen presentar problemas derivados de las fallas del terreno, la inclinación de la pendiente, el tipo de suelo, la napa freático o las condiciones meteorológicas de la zonas. Por lo que hace a los taludes creados por el hombre, no suelen presentar problemas de deslizamientos tanto en el diseño como en los materiales implicados. Este artículo está dedicado a la aplicación de mallas de refuerzo para evitar la erosión en taludes. Uno de los problemas más comunes que sufren son derivados de la erosión y las causas pueden ser variadas:

  • El efecto del agua en forma de precipitación como el agua subterránea. Es muy importante tener en cuenta el agua como uno de los principales elementos erosionadores.
  • Pendiente del talud. Dependiendo de esta inclinación, la erosión del talud se agrava en mayor o menor medida.
  • La capacidad de absorción del terreno del terreno es menor a la cantidad de precipitación sobre el mismo.
  • Número de surcos y torrentes que se forman
  • La permeabilidad y porosidad del terreno
  • Coeficiente de escurrimiento
  • Diferencia entre estaciones. Cuanto más sea la diferencia entre el período seco a húmedo mayor será la erosión sufrida.
  • Intensidad de la radiación solar. Una gran cantidad de radiación solar provoca una mayor erosión
  • Intensidad del viento. Cuanto mayor es la intensidad del viento, mayor es la erosión producida sobre el talud
  • Alteración térmica. Nombrado en el anterior punto. A mayor diferencia de temperatura, mayor efecto erosionador.

Con todo esto, antes de iniciar las obras de un talud, es necesario que el proyecto contemple un análisis previo y completo sobre las condiciones geológicas, geotécnicas, hidrológicas y ambientales para predecir el estado del talud cuando haya sido construido. De este modo existen productos que aseguran la estabilidad de un talud como son las mallas de refuerzo. Las mallas volumétricas o geomallas son materiales que están formados por dos tipos de materiales; por un lado, una malla fabricada a base de polipropileno o PP y que forma parte de la base del conjunto. El resto lo conforman otras dos mallas PEAD de alta intensidad creando en su conjunto una estructura tridimensional con sus ondulaciones. Este material ejerce como elemento filtrante ya que se encarga de dejar pasar el  agua pero no los finos de la capa superficial del suelo. De esta manera evita el lavado de finos e impide que haga efecto la erosión en taludes, muros verdes etc. y se potencia la formación de una cubierta vegetal.

En Tex Delta somos fabricantes de mallas para el refuerzo de taludes. Concretamente, hemos desarrollado la geomalla DLT DRAIN MESH con las siguientes ventajas en su puesta en obra:

  • No presenta ningún tipo de dificultad incluso en condiciones climatológicas adversas
  • Ayuda a la regeneración vegetal de laderas y taludes gracias a su capacidad anti erosionadora
  • Deja pasar el agua mejorando de esta manera la capacidad de infiltración y nutrientes
  • Menor impacto ambiental. La instalación de la malla de refuerzo se sitúa por debajo del terreno minimizando su presencia
  • Protege laderas y taludes en el caso de que las condiciones climáticas sean extremas como son las fuertes rachas de viento y grandes variaciones térmicas.

Instalación de la malla de refuerzo para taludes

Estos son los pasos necesarios de cara a la instalación de la malla volumétrica en taludes:

  1. Acciones previas. Antes de la instalación de la malla de refuerzo para laderas y taludes, se tiene que trabajar el terreno de forma que se eliminen todos aquellos desniveles presentes y cárcavas.
  2. Modo de instalación. La aplicación de la malla de refuerzo de Tex Delta DLT DRAIN MESH se efectúa desde la parte de arriba del talud hasta la parte inferior.
  3. Se tendrá en cuenta una zanja para anclar la malla, a una distancia no menor a un metro del borde del talud y con unas medidas de 20 cm de ancho por 20 cm de profundidad.
  4. La malla de refuerzo se inserta en el interior de la zanja con piquetas de sujeción. El paso siguiente consiste en rellenar esta zanja a modo de compactación y aumentar su resistencia.
  5. El número de anclajes en la zanja de sujeción de la malla volumétrica debe ser de 1 por m²
  6. En el momento que la malla de refuerzo queda colocada y asegurada, habrá que desenrrollarla sobre el talud siguiendo el sentido de bajada de éste.
  7. Solapamiento del material. Este material tiene que solaparse entre 10 y 20 cm entre rollos. Del mismo modo, se instalarán piquetas de unión a una distancia de un metro. En el caso de solapes al final de un rollo y el inicio del siguiente, el solape debe ser de 100 cm y se debe reforzar con más piquetas de anclaje aumentando la densidad de estas a 2 por m².
  8. Inspección de la instalación. Cuando se haya acabado de instalar la malla de refuerzo, se tiene que hacer un examen del estado de las piquetas de unión entre los rollos.
  9. Cubrimiento de material vegetal. En el momento que se comprueban que las piequetas están debidamente sujetas, se cubrirá el talud o ladera con sustrato o hidrosiembra para su completa regeneración

Para más información y precios sobre la geomalla DLT DRAIN MESH no dudes en contactar con nosotros en info@texdelta.com

 


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