En el tramo Castillejo–Villasequilla (Toledo) se llevó a cabo un proyecto de refuerzo de terraplén destinado a mejorar la capacidad estructural del terreno sobre el que se construyó un nuevo camino. En este tipo de obras, donde los suelos existentes presentan limitaciones de resistencia o estabilidad, la utilización de geosintéticos se convierte en una solución técnica eficaz, sostenible y duradera.
Para este proyecto se aplicó el geotextil GEOBASIC 200 g/m² junto con la geomalla de poliéster DLT GRID ST PES, dos materiales diseñados para trabajar de forma complementaria y optimizar el rendimiento del terraplén.
El geotextil GEOBASIC, fabricado con fibras 100% poliéster unidas mecánicamente por agujeteado, se instaló como capa separadora y filtrante entre el terreno natural y el material granular de aportación. Esta función de separación evita la contaminación entre capas, preservando las propiedades mecánicas de cada una y favoreciendo el drenaje, lo que contribuye a mantener la estabilidad y el comportamiento del conjunto a largo plazo.
Sobre el geotextil se colocó la geomalla DLT GRID ST PES, una malla biaxial de poliéster de alto módulo elástico con recubrimiento polimérico, especialmente diseñada para el refuerzo y estabilización de suelos. Su estructura permite distribuir de manera uniforme las cargas y reducir los desplazamientos laterales del material granular, incrementando la capacidad portante del terreno y prolongando la vida útil del terraplén.
La combinación de ambos materiales permitió crear una estructura reforzada, estable y duradera, reduciendo el riesgo de deformaciones y garantizando una base sólida para la posterior construcción del camino. Además, el uso de geosintéticos como el GEOBASIC y la DLT GRID ST PES ofrece ventajas adicionales: instalación rápida, menor consumo de material granular, optimización de costes y una mejora en la sostenibilidad del proyecto.